Nueve de enero. Esperando el visado para Angola

DSC_1534

Lámpara de La Bodeguilla de San Roque

Cuando uno carece de obligaciones remuneradas resulta mas difícil hacerle comprender a los demás que uno tiene parte del tiempo comprometido.  Y más difícil todavía si el compromiso es con uno mismo.  Cómo te vas a negar a hacer algo cuando el único impedimento depende de tu decisión…  Por esta razón no escribo todos los días en este diario del viaje a Angola.  Bueno, esa es, digamos, la disculpa con la que yo burlo a mi conciencia. Ay! Si hubiéramos aprendido a decir no.  Pero ya es tarde.   La verdad es que no escribo todos los días en este cuaderno de viajes por debilidad de carácter, por vagancia, por cansancio y por incapacidad para detectar en los pequeños sucesos  la esencia misma de lo importante, insensibilidad se llama eso, y dar por hecho que no ha sucedido nada que merezca la pena de ser contado. Sigue leyendo