Veinticuatro de enero. Luanda con cuidado

Luanda

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Cenamos de pena y desayunamos peor. Con lo que era Iberia!  Viajar en avión se parece, cada vez, mas a aquellos viajes en los barcos de los años cincuenta que llevaban emigrantes a Sudamérica.   Me contaba Celina que en el primer viaje que hicieron a Venezuela fueron en los sótanos del barco, ella en el camarote de las mujeres y su marido en el camarote de los hombres.  Eran salas enormes donde iban hacinados y no se oía más que lamentos y lloros.  Iberia parece que intenta recrear la incomodidad y la sordidez de aquellos camarotes comunales.  Sigue leyendo