De Caldas de Reis a Iria Flavia. 23 de mayo de 2019

Después de haber seguido durante tantas ocasiones la Via Romana XIX, qué menos que dormir en Iria Flavia, y no en Padrón, como hubiera hecho Cayo Antistio Veto  en sus viajes a Braga y Mérida.  Y aquí estoy en el Scala, que si no romano, tiene cierto eco Milanés.   Me han dado una habitación en el último piso y con una velux en el techo, igualito que en el Balneario Dávila de Caldas de Reis.  Espero que no me pase lo de a noche, en que el calor me hizo tener una horrible pesadilla.  Soñé que planificando la etapa del día siguiente me había olvidado de dos señales importantísimas del camino, dos “padróns” de esos que, como los miliarios romanos señalan la dirección y la distancia.  Sigue leyendo: http://www.berenguela.com/23-de-mayo-de-2019-de-caldas-de-reis-a-iria-flavia/2019-06-07

De Fontoira a O Porriño.20 de mayo de 2019

Puente Pedreiras. Pedreira

Puente Pedreiras. Pedreira

Qué lejos nos pusieron O Porriño esta mañana.  No me lo esperaba cuando dejé Fontoura sin que el sol hubiera salido todavía.  Las guías lo colocaban a 16 kilómetros de Tui; pero tuve que andar casi cuatro más para alcanzarlo.  Al final lo que iba a ser un largo paseo se convirtió en una jornada agotadora.  No solo por esos tres o cuatro kilómetros de más, que también son importantes, sino porque las nuevas rutas que abrieron no tienen ni un solo lugar de descanso. Lo del avituallamiento es importante, sobre todo para los que caminamos sin comida ni bebida y nos gusta hacer en ayunas los primeros kilómetros.  Esta mañana había una cafetería abierta muy cerquita del puente internacional, de la que pasé pensando en avanzar algo más en la ciudad.  También pasé de largo ante la que estaba abriendo delante de la catedral.  Nos quedaba por atravesar todo Tui y no creí que no hubiera ni un solo lugar donde desayunar a lo largo del camino por la ciudad. ∫sigue leyendo: http://www.berenguela.com/20-de-mayo-de-2019-de-fontoura-a-o-porrino/2019-06-03

De Barcelos a Ponte de Lima. 18 de mayo de 2019

Ponte de Lima.
Ponte de Lima

De nuevo el final de etapa es el atractivo estético de este camino.  Ponte de Lima es uno de mis pueblos pequeños preferidos en Portugal.  Ponte de Lima y Tavira y me cuesta dejar fuera O Portiño da Rábida con buen tiempo.  Estoy pues en Ponte de Lima y lo demás casi no importa.  Caminé treinta y muchos kilómetros para llegar aquí.  No hubo cuestas, no tuve que hacer ningún esfuerzo exagerado,  ha sido una etapa deliciosa a pesar de que no pude celebrar el desayuno como acostumbro.    Todas las mañanas salgo en ayunas al camino.  Mi pequeño almuerzo es mi zanahoria para animarme a andar.  Así, cuando después de 8 ó 12 kilómetros  me detengo este primer descanso se convierte en una fiesta, es uno de los momentos más placenteros del día. Seguir leyendo, http://www.berenguela.com/18-de-mayo-de-2019-de-barcelos-a-ponte-de-lima/2019-06-01

De Porto a Vilarinho. 16 de mayo de 2019

cenadores en una quinta. Giao

Cenadores en una quinta. Giao

Tienen costumbres muy europeas los portugueses.  A las siete de la tarde empiezan a cerrar los bares, comen a las 12.30 y cenan a las siete y media de la tarde. Sin embargo, tardan en levantarse.  A las cinco y media cuando empecé a andar por la rúa de Cedofeita solo me crucé con una mujer que iba de retirada.  Rodeada la iglesia de Ramada Alta, un joven, que todavía llevaba un vaso en la mano, tampoco me parecía que acabara de levantarse, de la cama al menos.  Las primeras personas madrugadoras fueron dos mujeres mayores, sobrepasaban los ochenta, y mujeres eran  también la mayoría de las que estaban en las paradas del bus.   El primer hombre que vi empezando la jornada limpiaba un portal al principio de la calle Carvalhido.  Le acababa de hacer una foto a la iglesia con sus azulejos de color azul y me acerqué a preguntarle por la calle.  Es esta, me dijo, sin ni siquiera mirarme. Seguir leyendo:http://www.berenguela.com/16-de-mayo-de-2019-de-porto-a-vilarinho/2019-05-30

De Malaposta a Porto. 15 de mayo de 2019

Porto

No me levanté con ánimo de andar cerca de 30 kilómetros, pero los anduve.  Esta noche dormiré en Oporto, en la Plaza de Carlos Alberto, donde está el monumento a los caidos en la Gran Guerra.  Cogí plaza en un hotel, un viejo hotel que no llega a tener veinte habitaciones.  Pero mi cama es casi más grande que la habitación y en la ducha hay agua caliente.  Como siempre, me ha tocado en una tercera planta, como esta noche pasada en Malaposta y como la noche que dormí en Coimbra y como en aquella ocasión tampoco aquí había ascensor. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/15-de-mayo-de-2019-de-malaposta-a-porto/2019-05-28

De Águeda a Blanca. 13 de mayo de 2019

Alam y Peter junto al rio Vouga. Lamas de Vouga

La etapa de hoy, que tenía que ser de 15,8 kilómetros se convirtió en 25,8 ó 26 y pico. Al principio, 15,8 nos parecía una etapa muy corta, y como al día siguiente teníamos que hacer una de 28, nos pareció mejor sumar las dos y partirla por la mitad y nos salían las cuentas porque en Albergaría Nova hay un albergue.  Pero estas cuentas las hicieron más personas que plazas tiene el albergue.  Así que cuando llamé para reservar me dijeron que no había camas en el único dormitorio que tienen; pero que dada la demanda habían acondicionado un lugar en obras y que allí podían ofrecerme una plaza.   La reservé. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/13-de-mayo-de-2019-de-agueda-a-blanca/2019-05-23

De Coimbra a Sernadelo. 11 de mayo de 2019

No puedo decir que todo los pueblos por los que he pasado, hasta el momento, sean pueblos bonitos.  Todos no.  Y quizá ganen los anodinos, los que no tienen nada que llame la atención.  Sin embargo, todos me parecen mucho más habitables que la mayoría de los que conozco en Galicia.  Son generosos en espacios públicos y tacaños en las alturas de los edificios. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/11-de-mayo-de-2019-de-coimbra-a-sernadelo/2019-05-20