De Barcelos a Ponte de Lima. 18 de mayo de 2019

Ponte de Lima.
Ponte de Lima

De nuevo el final de etapa es el atractivo estético de este camino.  Ponte de Lima es uno de mis pueblos pequeños preferidos en Portugal.  Ponte de Lima y Tavira y me cuesta dejar fuera O Portiño da Rábida con buen tiempo.  Estoy pues en Ponte de Lima y lo demás casi no importa.  Caminé treinta y muchos kilómetros para llegar aquí.  No hubo cuestas, no tuve que hacer ningún esfuerzo exagerado,  ha sido una etapa deliciosa a pesar de que no pude celebrar el desayuno como acostumbro.    Todas las mañanas salgo en ayunas al camino.  Mi pequeño almuerzo es mi zanahoria para animarme a andar.  Así, cuando después de 8 ó 12 kilómetros  me detengo este primer descanso se convierte en una fiesta, es uno de los momentos más placenteros del día. Seguir leyendo, http://www.berenguela.com/18-de-mayo-de-2019-de-barcelos-a-ponte-de-lima/2019-06-01

De Vilarinho a Barcelos. 17 de maio de 2019

La creadora Rosa Ramalho convertida en una figura más;

No se quedó sola la ciudad de Barcelos en alegrarme el día.  El puente de D.Zameiro lo hizo cuando estaba amaneciendo y el casco antiguo de San Pedro de Artes  cuando ya llevaba mediado el camino.    También lo hizo una mujer cuando estaba a punto de alcanzar Barceliños.  No fue un mal día a pesar de haber caminado la mayor parte de los 27 kilómetros que me tocaron hoy por carreteras y calles adoquinadas, pavimento que requiere una dosis mayor de voluntad.    Seguir leyendo, http://www.berenguela.com/17-de-mayo-de-vilarinho-a-barcelos/2019-05-31

De Porto a Vilarinho. 16 de mayo de 2019

cenadores en una quinta. Giao

Cenadores en una quinta. Giao

Tienen costumbres muy europeas los portugueses.  A las siete de la tarde empiezan a cerrar los bares, comen a las 12.30 y cenan a las siete y media de la tarde. Sin embargo, tardan en levantarse.  A las cinco y media cuando empecé a andar por la rúa de Cedofeita solo me crucé con una mujer que iba de retirada.  Rodeada la iglesia de Ramada Alta, un joven, que todavía llevaba un vaso en la mano, tampoco me parecía que acabara de levantarse, de la cama al menos.  Las primeras personas madrugadoras fueron dos mujeres mayores, sobrepasaban los ochenta, y mujeres eran  también la mayoría de las que estaban en las paradas del bus.   El primer hombre que vi empezando la jornada limpiaba un portal al principio de la calle Carvalhido.  Le acababa de hacer una foto a la iglesia con sus azulejos de color azul y me acerqué a preguntarle por la calle.  Es esta, me dijo, sin ni siquiera mirarme. Seguir leyendo:http://www.berenguela.com/16-de-mayo-de-2019-de-porto-a-vilarinho/2019-05-30

De Blanca a Malaposta. 14 de mayo de 2019

Plaza del ayuntamiento. Oliveira de Azémeis.

Las etapas en que se divide el camino portugués están justificadas por la oferta de servicios que existe.  Por eso son tan dispares en extensión.    Después de haber hecho unas cuatro o cinco superiores a los treinta kilómetros, todos los que las habíamos sufrido decidimos equilibrarlas más y procurar no pasar de los 25 km. al día, que es una distancia resistible. seguir leyendo: http://www.berenguela.com/14-de-mayo-de-2019-de-blanca-a-malaposta/2019-05-27

De Águeda a Blanca. 13 de mayo de 2019

Alam y Peter junto al rio Vouga. Lamas de Vouga

La etapa de hoy, que tenía que ser de 15,8 kilómetros se convirtió en 25,8 ó 26 y pico. Al principio, 15,8 nos parecía una etapa muy corta, y como al día siguiente teníamos que hacer una de 28, nos pareció mejor sumar las dos y partirla por la mitad y nos salían las cuentas porque en Albergaría Nova hay un albergue.  Pero estas cuentas las hicieron más personas que plazas tiene el albergue.  Así que cuando llamé para reservar me dijeron que no había camas en el único dormitorio que tienen; pero que dada la demanda habían acondicionado un lugar en obras y que allí podían ofrecerme una plaza.   La reservé. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/13-de-mayo-de-2019-de-agueda-a-blanca/2019-05-23

De Sernadelo a Águeda. 12 de mayo de 2019

Plaza de la República. Águeda.

Ha sido una jornada corta, de 23,5 km.  Una distancia que después de once días se hace sin esfuerzo.  El problema son las lesiones que uno arrastra. La de hoy ha sido una etapa fácil, corta y muy llana.  Nada que ver con las de treinta y tantos kilómetros y con cuestas.  Parece que estoy haciendo una crónica de una etapa ciclista.  Ha sido aburrida, por asfalto casi en su totalidad y por carreteras locales que nos llevaron por lugares sin nada memorable.  Es difícil, sin ver las fotos, recordar algún detalle de los lugares por donde pasamos. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/12-de-mayo-de-2019-de-sernadelo-a-agueda/2019-05-21

De Coimbra a Sernadelo. 11 de mayo de 2019

No puedo decir que todo los pueblos por los que he pasado, hasta el momento, sean pueblos bonitos.  Todos no.  Y quizá ganen los anodinos, los que no tienen nada que llame la atención.  Sin embargo, todos me parecen mucho más habitables que la mayoría de los que conozco en Galicia.  Son generosos en espacios públicos y tacaños en las alturas de los edificios. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/11-de-mayo-de-2019-de-coimbra-a-sernadelo/2019-05-20

De Alvaiázere a Rabaçal. 9 de mayo de 2019

Camino de Rabaçal

El camino portugués, entre Lisboa y Oporto, carece de servicios suficientes  para atender a los pocos peregrinos que lo hacemos.  En Alvorge, fin de etapa, no había donde dormir.  Si llevabas saco el hospitalero te ofrecía un lugar bajo cubierto.  A mi me pareció, por lo que me dijo,  que me ofrecía el suelo del coro, en la iglesia y que si le dijese  que me levantaba tres veces por la noche para ir al cuarto de baño igual me dejaba hacerlo desde el campanario, pues era tanta su buena voluntad.     Le agradecí lo de dejarme dormir bajo cubierto,  pero seguí andando 9 kilómetros más.  A ciertas edades una cama bien vale un paseo de casi tres horas y bajo una fina lluvia persistente. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/9-de-mayo-de-2019-de-alvaiazere-a-rabacal/2019-05-16

De Tomar a Alvaiázere. 8 de mayo de 2019

Saliendo de Tomar

Hoy me cansé mucho.  Subimos y bajamos largas y empinadas cuestas que me hicieron dudar de mi capacidad para acometer esta empresa.  Me consolé cuando ya en el último tramo  caminábamos juntos e igualmente agotados los diez o doce peregrinos que desde el primer día coincidimos en la elección de las dimensiones de las etapas.  Nadie se había adelantado y a nadie le había resultado fácil. Seguir leyendo, http://www.berenguela.com/8-de-mayo-de-2019-de-tomar-a-alvaiazere/2019-05-15