De Sigüeiro a Santiago de Compostela. 15 de septiembre de 2019

Praza do Obradoiro.  Santiago de Compostela.

Praza do Obradoiro. Santiago de Compostela.

No pegué ojo en el albergue de Casa Mirás.  Por la cabecera de mi cama circulaban ruidos de locura.  A las once de la noche, noche cerrada para un peregrino madrugador, bajé al bar a preguntar por la hora en que echaban el cierre.  ¿Por qué? me preguntaron.  Por el ruido del aire acondicionado, les dije. ¿Se oye mucho? Al poner la cabeza en la almohada es insoportable.  En dos minutos lo apagamos.  Y lo hicieron, pero algún automatismo lo puso en marcha de nuevo a las dos y media de la madrugada.  Me acordé de sus muertos. A las cinco y media estaba tumbado en un sofá del espacio común y una hora más tarde estaba en pie. Sigue leyendo: http://www.berenguela.com/de-sigueiro-a-santiago-15-de-septiembre-de-2019/2019-09-17

Del albergue de Poulo a Sigüeiro. 14 de septiembre de 2019

Camino a Sigüeiro

Camino a Sigüeiro

Una etapa corta -para algo tendría que valer la caminata de ayer- y bonita.  La salida del albergue de madrugada le puso misterio al primer kilómetro.  El camino agujereaba un bosque de altos carballos y loureiros que anulaban la primera luz de la mañana.  Era un camino de los antiguos.  Me pareció que una corredoira, en la que la mano de la Xunta de Galicia había sepultado las huellas dejadas por los carros de vacas durante cientos de años.  Pero a lo mejor no, también es posible que fuera un simple camino de aldea.  Las decisiones de la administración para trazar los caminos a Santiago no obedecen siempre a la historia o a la razón.  Como el de ayer mismo.  Todavía no acabo de enteneder como desecharon el camino histórico por una carretera en la que lo único interesante era Casa Avelina, en As Travesas.  Es fácil imaginarse intereses privados. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/del-albergue-de-poulo-a-sigueiro-14-de-septiembre-de-2019/2019-09-14

De Betanzos al albergue de Poulo. 13 de septiembre de 2019

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Camino inglés. Cos. Abegondo

Un hombre que estaba sentado en un banco en A Baixa de Ardemil  me habló esta tarde.  Me dijo que apenas quedaban vacas en los pueblos del alrededor, que había dos o tres casas con unas veinte cada una. El maíz que ahí ve, me dijo, se sulfata dos veces, tras la siembra y a los cinco días después de que haya brotado y ya no se le hace más caso hasta que venga la maquinaria y lo recoja y muela todo.  Pero de un ferrado solo se sacan unos 13 kilos.  No lo pagan nada. Me senté a su lado para quitarme las arenas que me venían molestando desde hacía cuatro o cinco kilómetros, desde Hospital de Bruma, donde no me quedé porque no había cama en el albergue.  Tiene 88 años, su mujer 85, viven de su pensión y tienen en casa unas gallinas y unas ovejas que él fue toda su vida tratante de ovejas que compraba y vendía por las cuatro provincias gallegas.  Y las nombró: Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/56392-2/2019-09-14

De Pontedeume a Betanzos. 12 de septiembre de 2019

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Camino de Miño

En Pontedeume hubo “festa a cachón e cachón a porta” que es como Josefa definiría una fiesta “de la pera”  (Valga la expresión para estas fiesta de Pontedeume, la de Las Peras). Cuando me retiraba se quedaban las terrazas sin una silla libre y las pandillas subían hacia la verbena cargados con una bolsa del súper cada uno.  Botellón mayúsculo, me imagino. Sigue leyendo:http://www.berenguela.com/de-pontedeume-a-betanzos-12-de-septiembre-de-2019/2019-09-12

De Iria Flavia a Santiago de Compostela. 24 de mayo de 2019.

Plaza do Obradoiro. Santiago de Compostela

Última etapa.  Me despierto a las seis en la habitación 535 del último piso del Hotel Scala de Iria Flavia.  De buena gana me quedaría arrebujadito en esta cama tan amplia; pero me levanto.  Le doy la crema a mis pies para evitar ampollas  y empezando por los calcetines me voy vistiendo la misma ropa que me puse ayer después de ducharme.  Ya vestido me tomo las pastillas de la mañana, esas que mantienen lo más lejos posible el ictus y empiezo a recoger todas las piezas que tengo desperdigadas por la habitación.  Los cargadores de baterías, las chanclas, el neceser, la crema, etc, etc. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/24-de-mayo-de-2019-de-iria-flavia-a-santiago-de-compostela/2019-06-10

De Caldas de Reis a Iria Flavia. 23 de mayo de 2019

Después de haber seguido durante tantas ocasiones la Via Romana XIX, qué menos que dormir en Iria Flavia, y no en Padrón, como hubiera hecho Cayo Antistio Veto  en sus viajes a Braga y Mérida.  Y aquí estoy en el Scala, que si no romano, tiene cierto eco Milanés.   Me han dado una habitación en el último piso y con una velux en el techo, igualito que en el Balneario Dávila de Caldas de Reis.  Espero que no me pase lo de a noche, en que el calor me hizo tener una horrible pesadilla.  Soñé que planificando la etapa del día siguiente me había olvidado de dos señales importantísimas del camino, dos “padróns” de esos que, como los miliarios romanos señalan la dirección y la distancia.  Sigue leyendo: http://www.berenguela.com/23-de-mayo-de-2019-de-caldas-de-reis-a-iria-flavia/2019-06-07

De Pontesampaio a Caldas de Reis. 22 de mayo de 2019

Es la etapa en la que más contento he salido.  Cansado, con los pies deseando meterlos en hielo, pero contento de haber andado una de las etapas más bonitas desde que salí de Lisboa el día 2 de este mes de mayo.

La hice larga, de unos 36 ó 37 kilómetros.  Nunca sé lo que ando.  Las guías que consulto ponen cifras dispares y nunca sabes si están incluidas las últimas variaciones del camino, las que huyen de la carretera como la de la entrada en Pontevedra acompañando el descenso del río Tomeza, el rio más contaminado que he visto en mi vida.  Lástima, estropea el paseo de entrada en la ciudad  y le baja la nota de calificación de esta etapa que se hubiera llevado un 10.  Con el río limpio la entrada estaría muy bien.  En la actualidad es como pasear al lado de una alcantarilla abierta de tres metros de ancha y durante unos largos kilómetros. Sigue leyendo: http://www.berenguela.com/22-de-mayo-de-2019-de-pontesampaio-a-caldas-de-reis/2019-06-05

De O Porriño a Pontesampaio. 21 de mayo de 2019

Aquí estoy, en Pontesampaio,  y aunque afrancesado nadie me echó del pueblo, todavía. Pero me han dado muy mal de comer.  Mi padre, siempre que cruzábamos el rio Verdugo por su desembocadura en Arcade, me señalaba el puente medieval que hay más arriba, y me contaba la batalla heroica de los vecinos de Pontesampaio que habían vencido al mariscal Ney y a su ejército de 10.000 soldados.  “Después de esa derrota los franceses se retiraron de Galicia”, me imagino que terminaría diciéndome.  Porque, lo de los cañonazos de Pontesampaio se escucharon en Waterloo, sería demasiado. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/21-de-mayo-de-2019-de-o-porrino-a-pontesampaio/2019-06-04

De Fontoira a O Porriño.20 de mayo de 2019

Puente Pedreiras. Pedreira

Puente Pedreiras. Pedreira

Qué lejos nos pusieron O Porriño esta mañana.  No me lo esperaba cuando dejé Fontoura sin que el sol hubiera salido todavía.  Las guías lo colocaban a 16 kilómetros de Tui; pero tuve que andar casi cuatro más para alcanzarlo.  Al final lo que iba a ser un largo paseo se convirtió en una jornada agotadora.  No solo por esos tres o cuatro kilómetros de más, que también son importantes, sino porque las nuevas rutas que abrieron no tienen ni un solo lugar de descanso. Lo del avituallamiento es importante, sobre todo para los que caminamos sin comida ni bebida y nos gusta hacer en ayunas los primeros kilómetros.  Esta mañana había una cafetería abierta muy cerquita del puente internacional, de la que pasé pensando en avanzar algo más en la ciudad.  También pasé de largo ante la que estaba abriendo delante de la catedral.  Nos quedaba por atravesar todo Tui y no creí que no hubiera ni un solo lugar donde desayunar a lo largo del camino por la ciudad. ∫sigue leyendo: http://www.berenguela.com/20-de-mayo-de-2019-de-fontoura-a-o-porrino/2019-06-03

De Ponte de Lima a Fontoura. 19 de mayo de 2019

Cruzando el río. Ponte de Lima.

He vuelto a romper con la etapa prevista.  Le he puesto siete kilómetros más, porque los 17 se me hicieron cortos.  La de hoy era la etapa que más asustado me tenía, pues todo el mundo hablaba de la fuerte subida al Alto de Portela Grande de Labruja.  Se sube hasta los 400 metros de altitud partiendo de los 85 y se hace en 4,2 kilómetros.   Es una subida fuerte e incómoda en los últimos 500 metros porque es como subir escaleras, los ciclistas tienen que subir las bicicletas en el hombro.  Pero una vez arriba te recuperas y tienes dos kilómetros casi seguidos de bajada, hasta el Rulote Bar, lugar en el que no debéis deteneros nunca. Os contaré  por qué un poco más abajo. Seguir leyendo http://www.berenguela.com/19-de-mayo-de-2019-de-ponte-de-lima-a-fontoura/2019-06-02