De Betanzos al albergue de Poulo. 13 de septiembre de 2019

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Camino inglés. Cos. Abegondo

Un hombre que estaba sentado en un banco en A Baixa de Ardemil  me habló esta tarde.  Me dijo que apenas quedaban vacas en los pueblos del alrededor, que había dos o tres casas con unas veinte cada una. El maíz que ahí ve, me dijo, se sulfata dos veces, tras la siembra y a los cinco días después de que haya brotado y ya no se le hace más caso hasta que venga la maquinaria y lo recoja y muela todo.  Pero de un ferrado solo se sacan unos 13 kilos.  No lo pagan nada. Me senté a su lado para quitarme las arenas que me venían molestando desde hacía cuatro o cinco kilómetros, desde Hospital de Bruma, donde no me quedé porque no había cama en el albergue.  Tiene 88 años, su mujer 85, viven de su pensión y tienen en casa unas gallinas y unas ovejas que él fue toda su vida tratante de ovejas que compraba y vendía por las cuatro provincias gallegas.  Y las nombró: Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/56392-2/2019-09-14