De O Porriño a Pontesampaio. 21 de mayo de 2019

Aquí estoy, en Pontesampaio,  y aunque afrancesado nadie me echó del pueblo, todavía. Pero me han dado muy mal de comer.  Mi padre, siempre que cruzábamos el rio Verdugo por su desembocadura en Arcade, me señalaba el puente medieval que hay más arriba, y me contaba la batalla heroica de los vecinos de Pontesampaio que habían vencido al mariscal Ney y a su ejército de 10.000 soldados.  “Después de esa derrota los franceses se retiraron de Galicia”, me imagino que terminaría diciéndome.  Porque, lo de los cañonazos de Pontesampaio se escucharon en Waterloo, sería demasiado. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/21-de-mayo-de-2019-de-o-porrino-a-pontesampaio/2019-06-04

De Fontoira a O Porriño.20 de mayo de 2019

Puente Pedreiras. Pedreira

Puente Pedreiras. Pedreira

Qué lejos nos pusieron O Porriño esta mañana.  No me lo esperaba cuando dejé Fontoura sin que el sol hubiera salido todavía.  Las guías lo colocaban a 16 kilómetros de Tui; pero tuve que andar casi cuatro más para alcanzarlo.  Al final lo que iba a ser un largo paseo se convirtió en una jornada agotadora.  No solo por esos tres o cuatro kilómetros de más, que también son importantes, sino porque las nuevas rutas que abrieron no tienen ni un solo lugar de descanso. Lo del avituallamiento es importante, sobre todo para los que caminamos sin comida ni bebida y nos gusta hacer en ayunas los primeros kilómetros.  Esta mañana había una cafetería abierta muy cerquita del puente internacional, de la que pasé pensando en avanzar algo más en la ciudad.  También pasé de largo ante la que estaba abriendo delante de la catedral.  Nos quedaba por atravesar todo Tui y no creí que no hubiera ni un solo lugar donde desayunar a lo largo del camino por la ciudad. ∫sigue leyendo: http://www.berenguela.com/20-de-mayo-de-2019-de-fontoura-a-o-porrino/2019-06-03

De Ponte de Lima a Fontoura. 19 de mayo de 2019

Cruzando el río. Ponte de Lima.

He vuelto a romper con la etapa prevista.  Le he puesto siete kilómetros más, porque los 17 se me hicieron cortos.  La de hoy era la etapa que más asustado me tenía, pues todo el mundo hablaba de la fuerte subida al Alto de Portela Grande de Labruja.  Se sube hasta los 400 metros de altitud partiendo de los 85 y se hace en 4,2 kilómetros.   Es una subida fuerte e incómoda en los últimos 500 metros porque es como subir escaleras, los ciclistas tienen que subir las bicicletas en el hombro.  Pero una vez arriba te recuperas y tienes dos kilómetros casi seguidos de bajada, hasta el Rulote Bar, lugar en el que no debéis deteneros nunca. Os contaré  por qué un poco más abajo. Seguir leyendo http://www.berenguela.com/19-de-mayo-de-2019-de-ponte-de-lima-a-fontoura/2019-06-02

De Barcelos a Ponte de Lima. 18 de mayo de 2019

Ponte de Lima.
Ponte de Lima

De nuevo el final de etapa es el atractivo estético de este camino.  Ponte de Lima es uno de mis pueblos pequeños preferidos en Portugal.  Ponte de Lima y Tavira y me cuesta dejar fuera O Portiño da Rábida con buen tiempo.  Estoy pues en Ponte de Lima y lo demás casi no importa.  Caminé treinta y muchos kilómetros para llegar aquí.  No hubo cuestas, no tuve que hacer ningún esfuerzo exagerado,  ha sido una etapa deliciosa a pesar de que no pude celebrar el desayuno como acostumbro.    Todas las mañanas salgo en ayunas al camino.  Mi pequeño almuerzo es mi zanahoria para animarme a andar.  Así, cuando después de 8 ó 12 kilómetros  me detengo este primer descanso se convierte en una fiesta, es uno de los momentos más placenteros del día. Seguir leyendo, http://www.berenguela.com/18-de-mayo-de-2019-de-barcelos-a-ponte-de-lima/2019-06-01

De Vilarinho a Barcelos. 17 de maio de 2019

La creadora Rosa Ramalho convertida en una figura más;

No se quedó sola la ciudad de Barcelos en alegrarme el día.  El puente de D.Zameiro lo hizo cuando estaba amaneciendo y el casco antiguo de San Pedro de Artes  cuando ya llevaba mediado el camino.    También lo hizo una mujer cuando estaba a punto de alcanzar Barceliños.  No fue un mal día a pesar de haber caminado la mayor parte de los 27 kilómetros que me tocaron hoy por carreteras y calles adoquinadas, pavimento que requiere una dosis mayor de voluntad.    Seguir leyendo, http://www.berenguela.com/17-de-mayo-de-vilarinho-a-barcelos/2019-05-31

De Porto a Vilarinho. 16 de mayo de 2019

cenadores en una quinta. Giao

Cenadores en una quinta. Giao

Tienen costumbres muy europeas los portugueses.  A las siete de la tarde empiezan a cerrar los bares, comen a las 12.30 y cenan a las siete y media de la tarde. Sin embargo, tardan en levantarse.  A las cinco y media cuando empecé a andar por la rúa de Cedofeita solo me crucé con una mujer que iba de retirada.  Rodeada la iglesia de Ramada Alta, un joven, que todavía llevaba un vaso en la mano, tampoco me parecía que acabara de levantarse, de la cama al menos.  Las primeras personas madrugadoras fueron dos mujeres mayores, sobrepasaban los ochenta, y mujeres eran  también la mayoría de las que estaban en las paradas del bus.   El primer hombre que vi empezando la jornada limpiaba un portal al principio de la calle Carvalhido.  Le acababa de hacer una foto a la iglesia con sus azulejos de color azul y me acerqué a preguntarle por la calle.  Es esta, me dijo, sin ni siquiera mirarme. Seguir leyendo:http://www.berenguela.com/16-de-mayo-de-2019-de-porto-a-vilarinho/2019-05-30

De Malaposta a Porto. 15 de mayo de 2019

Porto

No me levanté con ánimo de andar cerca de 30 kilómetros, pero los anduve.  Esta noche dormiré en Oporto, en la Plaza de Carlos Alberto, donde está el monumento a los caidos en la Gran Guerra.  Cogí plaza en un hotel, un viejo hotel que no llega a tener veinte habitaciones.  Pero mi cama es casi más grande que la habitación y en la ducha hay agua caliente.  Como siempre, me ha tocado en una tercera planta, como esta noche pasada en Malaposta y como la noche que dormí en Coimbra y como en aquella ocasión tampoco aquí había ascensor. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/15-de-mayo-de-2019-de-malaposta-a-porto/2019-05-28