De Vila Franca de Xira a Valada. 4 de mayo de 2019

El Tajo a su paso por Valada

A las 4.39 de la madrugada estábamos retomando el camino en los jardines de Vila Franca de Xira que están al borde del Tajo.  Todavía había una pandilla de esa edad en que se es solo futuro, a la que le estaba pillando el alba arreglando el mundo o contándose lo que iban a hacer en la vida.

Pasado el parque las flechas nos hicieron girar a la derecha y el camino empezó a discurrir fuera de las luces del pueblo.  El bombero y yo encendimos las linternas que llevábamos como mineros encima de las gorras y nos despedimos.  Nos vemos en el primer bar que esté abierto. Sigue leyendo: http://www.berenguela.com/4-de-mayo-de-2019-de-vila-franca-de-xira-a-valada/2019-05-11

De Priate a Vila Franca de Xira. 3 de mayo de 2019.

Salí del albergue de Priate con sigilo y no por respeto a los que habían logrado conciliar el sueño y todavía estaban en él.  Lo hice para no despertar al hospitalero.  Me levanté a las cinco y media de la madrugada convencido de que el hospitalero nos había dejado encerrados en el Albergue.  Pero ya no aguantaba los ronquidos de mi vecina de cama, una americana que,  además de robarme la cama que yo había elegido previamente, se pasó la noche roncándome en la oreja.  En la del oído bueno, para mayor lamento. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/3-de-mayo-de-2019-de-priate-a-vila-franca-de-xira/2019-05-10

De Lisboa a Priate. 2 de mayo de 2019.

El Puente Vasco de Gama cruzando el Tajo. A la salida de Lisboa.

Dejar Lisboa cuesta porque sus barrios se estiran por la orilla del Tejo durante unos 16 kilómetros.  Empecé a hacerlos un poco tarde, por un poco me quedo sin cama en el único lugar que da camas en Alpriate, el albergue de peregrinos de la Asociación de Peregrinos Via Lusitana. Seguir leyendo:http://www.berenguela.com/2-de-mayo-de-2019-de-lisboa-a-priate/2019-05-08

Lisboa, más. 30 de abril de 2019

Rua Augusta, en a Baixa, y a la puerta de la Plaza do comercio al fondo.

Ayer me vine cansado para casa dispuesto a dormir profundamente.  No fue así, pero me mantuve en cama sin esfuerzo hasta las nueve de la mañana.   Había decidido no echarme al camino hasta el día 2 y disfrutar de Lisboa durante dos días.  Subí hasta el Castillo de San Jorge, donde nació la ciudad, ubicado en una de las siete colinas en las que se asienta Lisboa y antes de alcanzar su puerta me detuve a desayunar en una pastelería.  Me contuve.  Un cuenco de frutas, un zumo de naranja y unas tostadas de pan con aceite, “un pan torrado con óleo”. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/30-de-abril-de-2-019-lisboa-segundo-dia/2019-05-05

De Lisboa a Compostela. 29 de abril de 2019

El 28. El más popular de los tranvias lisboetas

He decidido ponerme a andar desde Lisboa camino de Santiago.  De los tres caminos que llegan a Compostela desde Portugal elegí el central, porque es el más reconocido y documentado.  El que llega a Oporto pasando por Santarem, Tomar y Coimbra, el que que después no se aparta al mar y discurre por tierras de Barcelos e Ponte de Lima. No quise la ruta marítima, la más bonita y con menos asfalto, como tampoco quise recorrer el que desde el Algarve entra en Galicia por las tierras de Verin. Sigue leyendo: http://www.berenguela.com/lisboa/2019-05-04