De Foncebadón a Ponferrada. Veintinueve de abril de 2015

Salí de Foncebadón esta mañana como quien huye de la peste. Todavía faltaba mucho para el alba y un coreano, asistente de director de cine según me contó, me iba alumbrando con su móvil.   Fue atento y a cambio yo le acompañé durante cuatro kilómetros a su paso, y le mantuve la conversación mientras el resuello me dejó decir palabra. Cuando me rendí y aminoré la marcha, nos fuimos separando hasta que a él acabó tragándoselo la niebla.   Salí temprano, ya dije, e hice bien en no seguir los consejos del pasadero, del sucio posadero, y no esperar a que llegara el día para salir al camino.  Me recomendaba que saliera con el día para disfrutar de las vistas de la caminata.  Pero hice bien en desatender su recomendación.  El monte Irago estaba cubierto por las nubes y no hubiera visto nada incluso con el sol encima. Sigue leyendo

DE ASTORGA A FONCEBADÓN. VEINTIOCHO DE ABRIL DE 2015

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Camino de Foncebadón

Hoy no ha sido un buen día. Me lo he pasado entre un exlegionario y unos guarros que regentan el albergue en el que me hospedo, aquí en la montaña que separa Astorga de Ponferrada. Un mal día. Y lo que le queda. Si me encuentro con fuerzas dentro de dos horas igual me largo y me hago diez kilómetros más y dejo toda esta basura a este lado del monte. Es increíble como en un solo día he ido del bar Cowboy al albergue Monte Irago. Sigue leyendo

DE VILLAVANTE A ASTORGA. VEINTISIETE DE ABRIL DE 2015

Rollos de paja en una granja de Santibáñez de Valdeiglesias

Rollos de paja en una granja de Santibáñez de Valdeiglesias

Esta madrugada a la salida del pueblo se me echó encima un perro grande, grandísimo, una mezcla de mastín y pastor. Un perro que si ponía sus patas en mis hombros me sacaba la cabeza. Menos mal que el perro era cariñoso, a las tres segundos era ya como un amigo de toda la vida. Sigue leyendo

DE LEÓN A VILLAVANTE. VEINTISEIS DE ABRIL DE 2015

 

Camino de Chozas de Abajo

Camino de Chozas de Abajo

A unos australianos se les rompió una de las bicicletas en las que viajaban. Acababan de adelantarnos por una carretera de barro que parecía ir por encima de la meseta más elevada, pues no había nada alrededor que fuera más alto. Nada que se viera, por supuesto.   Yo iba caminando con una norteamericana de Mein por el medio del campo, para evitar el barro del camino. Porque aquí después de la lluvia, y esta mañana ya nos había llovido durante algo más de una hora, todo se pone perdido. La tierra es como el barro de un alfarero y en cada paso que das se te adhiere medio kilo de barro a cada bota. Por eso caminábamos por la hierba cuando los vimos detenidos y con una bicicleta en el suelo. Sigue leyendo

DE BURGO RANERO A LEÓN. VEINTICINCO DE ABRIL DE 2015

Camino de León

Camino de León

Estoy bien. No me duele nada. Es posible que esta noche se me agarrote un gemelo; pero ahora no tengo ni una molestia. Digo esto después de hacer una etapa de 37 kilómetros que,  más mis líos, es posible que haya sobrepasado los 40 kilómetros hoy. Eso si, me llevó nueve horas haciendo tres descansos. El primero en Reliegos,   ahí le eché un kilómetro más a la etapa, pues desprecié el quedarme en el primer bar que estaba abierto  y no encontrando otro, y eso que callejeé todo el pueblo, Incluso por la calle Oscura, menudo nombre, tuve que volverme atrás.   Sigue leyendo

DE TERRADILLOS DE LOS TEMPLARIOS A BURGO RANERO. 24 de abril de 2015.

 

Laguna en Burgo Ranero

Laguna en Burgo Ranero

Me escribía un amigo para advertirme de una horrible falta de ortografía, que juraría que no la cometí yo, no porque no las cometa, sino porque en el caso de esta palabra me parece más difícil escribirla mal que bien. Se trataba del mes de abril. Claro que, os preguntareis: si no fuiste tu, quién fue? Pues el ordenador. ¿No tengo yo un teléfono que marca la hora que le da la gana y no me da la oportunidad de corregirlo? Pues este ordenador a veces tiene vida propia. Existió en Santiago un viejo profesor de arte que dedicó su vida a demostrar que una vez cada no se cuantos años las figuras de piedra de la catedral de Santiago se movían. Sigue leyendo

DE CARRIÓN DE LOS CONDES A TERRADILLOS DE LOS TEMPLARIOS. VEINTITRES DE ABRIL DE 2015

Via Aquitana

Via Aquitana

Poco a poco, conforme fuimos haciendo viajes y perfeccionando el menú para comer sin bajarnos del coche, los sándwiches vegetales fueron evolucionando. Lo último de lo que se desprendieron fue de la lechuga, quedando definitivamente compuestos de un mezcladillo de atún con mayonesa entre dos mitades de pan de molde. Esos son, todavía hoy, los sándwiches vegetales para mi familia. Así, que ayer, cuando en el bar del hotel Monasterio de Zoilo de Carrión de Los Condes pedí para cenar un sándwich vegetal, sabía que estaba arriesgando mucho. Sigue leyendo