De Betanzos al albergue de Poulo. 13 de septiembre de 2019

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Camino inglés. Cos. Abegondo

Un hombre que estaba sentado en un banco en A Baixa de Ardemil  me habló esta tarde.  Me dijo que apenas quedaban vacas en los pueblos del alrededor, que había dos o tres casas con unas veinte cada una. El maíz que ahí ve, me dijo, se sulfata dos veces, tras la siembra y a los cinco días después de que haya brotado y ya no se le hace más caso hasta que venga la maquinaria y lo recoja y muela todo.  Pero de un ferrado solo se sacan unos 13 kilos.  No lo pagan nada. Me senté a su lado para quitarme las arenas que me venían molestando desde hacía cuatro o cinco kilómetros, desde Hospital de Bruma, donde no me quedé porque no había cama en el albergue.  Tiene 88 años, su mujer 85, viven de su pensión y tienen en casa unas gallinas y unas ovejas que él fue toda su vida tratante de ovejas que compraba y vendía por las cuatro provincias gallegas.  Y las nombró: Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/56392-2/2019-09-14

De Pontedeume a Betanzos. 12 de septiembre de 2019

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Camino de Miño

En Pontedeume hubo “festa a cachón e cachón a porta” que es como Josefa definiría una fiesta “de la pera”  (Valga la expresión para estas fiesta de Pontedeume, la de Las Peras). Cuando me retiraba se quedaban las terrazas sin una silla libre y las pandillas subían hacia la verbena cargados con una bolsa del súper cada uno.  Botellón mayúsculo, me imagino. Sigue leyendo:http://www.berenguela.com/de-pontedeume-a-betanzos-12-de-septiembre-de-2019/2019-09-12

De Neda a Pontedeume. 11 de septiembre de 2019

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Pontedeume

Me encontré una Pontedeume en fiestas.  Las fiestas de Las Peras.  ¿Por qué de las peras? Le pregunté a un taxista.  Por tradición, me dijo.  Esto me sirvió para comprobar que los taxistas, sean de donde sean, trabajen donde trabajen, siempre hablan simulando que lo saben todo.  Más tarde, cuando estaba buscando una buena pulpería, le pregunté a un joven si sabía por qué se llamaba la fiesta de Las Peras y viendo que lo ignoraba me atreví a insinuarle si no sería una reducción de la festividad de un santo o santa que relacionados de alguna manera con esta fruta y al que pueblo tuviera como patrono.  Tampoco lo sabía. Pero me señaló bien el camino para llegar a la mejor pulpería de la ciudad: Os cen Pasos.  La verá, me dijo, cien pasos más arriba, en la acera de la derecha.  ¿Por eso se llama  Os Cen pasos? Le pregunté, pensando que todo el mundo indicaba donde estaba señalando que estaba a cien pasos, fuera cual fuese la distancia a la que se encontrase.  Nooo, me dijo sonriendo, se llama así porque está a cien pasos del cementerio. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/de-neda-a-pontedeume-11-de-septiembre-de-2019/2019-09-11

De Ferrol a Neda. 10 de septiembre de 2019

Ria de Ferrol. Barrio de Caranza al fondo.

Cuando me bajé del Castromil, ahora Mombus, en la estación de Ferrol eran las 10.35 horas.  Callejee en busca del puerto con la intención de pasarme antes por la Iglesia de San Julián, la concatedral, para hacerme con la credencial del peregrino. Me confundí de iglesia, me fui a la castrense de San Francisco, que está más allá del palacio de Capitanía, justo detrás del Parador de Turismo, dominando la ría.  Tuve que volver atrás.  En la concatedral había misa y una docena de personas mayores esparcidas por la bancada. Me lo advirtió el hombre al que le pregunté en la puerta por la credencial y que fue el que me llevó hasta la sacristía, donde había un hombre leyendo un libro y una mujer que me pareció que buscaba algo por los cajones, que había muchos.  Les pedí permiso para hacer unas fotos y me respondieron con un gesto desganado que traduje en “haga lo que le de la gana” y lo hice. Sigue leyendo :http://www.berenguela.com/de-ferrol-a-neda-10-de-septiembre-de-2019/2019-09-10

De Iria Flavia a Santiago de Compostela. 24 de mayo de 2019.

Plaza do Obradoiro. Santiago de Compostela

Última etapa.  Me despierto a las seis en la habitación 535 del último piso del Hotel Scala de Iria Flavia.  De buena gana me quedaría arrebujadito en esta cama tan amplia; pero me levanto.  Le doy la crema a mis pies para evitar ampollas  y empezando por los calcetines me voy vistiendo la misma ropa que me puse ayer después de ducharme.  Ya vestido me tomo las pastillas de la mañana, esas que mantienen lo más lejos posible el ictus y empiezo a recoger todas las piezas que tengo desperdigadas por la habitación.  Los cargadores de baterías, las chanclas, el neceser, la crema, etc, etc. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/24-de-mayo-de-2019-de-iria-flavia-a-santiago-de-compostela/2019-06-10

De Caldas de Reis a Iria Flavia. 23 de mayo de 2019

Después de haber seguido durante tantas ocasiones la Via Romana XIX, qué menos que dormir en Iria Flavia, y no en Padrón, como hubiera hecho Cayo Antistio Veto  en sus viajes a Braga y Mérida.  Y aquí estoy en el Scala, que si no romano, tiene cierto eco Milanés.   Me han dado una habitación en el último piso y con una velux en el techo, igualito que en el Balneario Dávila de Caldas de Reis.  Espero que no me pase lo de a noche, en que el calor me hizo tener una horrible pesadilla.  Soñé que planificando la etapa del día siguiente me había olvidado de dos señales importantísimas del camino, dos “padróns” de esos que, como los miliarios romanos señalan la dirección y la distancia.  Sigue leyendo: http://www.berenguela.com/23-de-mayo-de-2019-de-caldas-de-reis-a-iria-flavia/2019-06-07

De Pontesampaio a Caldas de Reis. 22 de mayo de 2019

Es la etapa en la que más contento he salido.  Cansado, con los pies deseando meterlos en hielo, pero contento de haber andado una de las etapas más bonitas desde que salí de Lisboa el día 2 de este mes de mayo.

La hice larga, de unos 36 ó 37 kilómetros.  Nunca sé lo que ando.  Las guías que consulto ponen cifras dispares y nunca sabes si están incluidas las últimas variaciones del camino, las que huyen de la carretera como la de la entrada en Pontevedra acompañando el descenso del río Tomeza, el rio más contaminado que he visto en mi vida.  Lástima, estropea el paseo de entrada en la ciudad  y le baja la nota de calificación de esta etapa que se hubiera llevado un 10.  Con el río limpio la entrada estaría muy bien.  En la actualidad es como pasear al lado de una alcantarilla abierta de tres metros de ancha y durante unos largos kilómetros. Sigue leyendo: http://www.berenguela.com/22-de-mayo-de-2019-de-pontesampaio-a-caldas-de-reis/2019-06-05