Tercer día en La Habana. 4 de octubre de 2018

Calle cortada durante el recreo de los alumnos. La Habana.

Las cosas se van normalizando demasiado lentamente.  Persiste el efecto del trastorno del sueño ocasionado por el cambio de hora. Son seis las que hay que atrasar el reloj al llegar a La Habana. Parece que esta vez las noto más.  Espero que sea eso, el jet lag, lo que mantiene mi baja forma y no las molestias que palpitan en mis bajos fondos. 

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El día del trastorno horario. 3 de octubre de 2018

Parque Central. La Habana Vieja

No sé si me los he traído con el equipaje, pero hoy estaban todos aquí ,conmigo, mis demonios y mis miedos.  Aquí están expectantes todavía, pendientes de mis debilidades para dar el salto.  Tengo la esperanza de que no sean verdad, de que sean tan solo una imagen, que el cansancio del viaje me haya hecho recordarlos con la suficiente fuerza como para confundirme. 

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Viaje de ida. 2 de octubre de 2018

Aeropuerto de Lavacolla. Santiago de Compostela

Ayer fue un día largo.  Me levanté a las siete en Meis y me acosté a las seis del día siguiente en La Habana.  Mucho ambiente en los aeropuertos, mas en el de Madrid que se ha convertido en un centro comercial donde parece que todo el mundo está esperando a que el otro acabe de comprar para irse.

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De Sigüeiro a Santiago de Compostela. 15 de septiembre de 2019

Praza do Obradoiro.  Santiago de Compostela.

Praza do Obradoiro. Santiago de Compostela.

No pegué ojo en el albergue de Casa Mirás.  Por la cabecera de mi cama circulaban ruidos de locura.  A las once de la noche, noche cerrada para un peregrino madrugador, bajé al bar a preguntar por la hora en que echaban el cierre.  ¿Por qué? me preguntaron.  Por el ruido del aire acondicionado, les dije. ¿Se oye mucho? Al poner la cabeza en la almohada es insoportable.  En dos minutos lo apagamos.  Y lo hicieron, pero algún automatismo lo puso en marcha de nuevo a las dos y media de la madrugada.  Me acordé de sus muertos. A las cinco y media estaba tumbado en un sofá del espacio común y una hora más tarde estaba en pie. Sigue leyendo: http://www.berenguela.com/de-sigueiro-a-santiago-15-de-septiembre-de-2019/2019-09-17

Del albergue de Poulo a Sigüeiro. 14 de septiembre de 2019

Camino a Sigüeiro

Camino a Sigüeiro

Una etapa corta -para algo tendría que valer la caminata de ayer- y bonita.  La salida del albergue de madrugada le puso misterio al primer kilómetro.  El camino agujereaba un bosque de altos carballos y loureiros que anulaban la primera luz de la mañana.  Era un camino de los antiguos.  Me pareció que una corredoira, en la que la mano de la Xunta de Galicia había sepultado las huellas dejadas por los carros de vacas durante cientos de años.  Pero a lo mejor no, también es posible que fuera un simple camino de aldea.  Las decisiones de la administración para trazar los caminos a Santiago no obedecen siempre a la historia o a la razón.  Como el de ayer mismo.  Todavía no acabo de enteneder como desecharon el camino histórico por una carretera en la que lo único interesante era Casa Avelina, en As Travesas.  Es fácil imaginarse intereses privados. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/del-albergue-de-poulo-a-sigueiro-14-de-septiembre-de-2019/2019-09-14

De Betanzos al albergue de Poulo. 13 de septiembre de 2019

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Camino inglés. Cos. Abegondo

Un hombre que estaba sentado en un banco en A Baixa de Ardemil  me habló esta tarde.  Me dijo que apenas quedaban vacas en los pueblos del alrededor, que había dos o tres casas con unas veinte cada una. El maíz que ahí ve, me dijo, se sulfata dos veces, tras la siembra y a los cinco días después de que haya brotado y ya no se le hace más caso hasta que venga la maquinaria y lo recoja y muela todo.  Pero de un ferrado solo se sacan unos 13 kilos.  No lo pagan nada. Me senté a su lado para quitarme las arenas que me venían molestando desde hacía cuatro o cinco kilómetros, desde Hospital de Bruma, donde no me quedé porque no había cama en el albergue.  Tiene 88 años, su mujer 85, viven de su pensión y tienen en casa unas gallinas y unas ovejas que él fue toda su vida tratante de ovejas que compraba y vendía por las cuatro provincias gallegas.  Y las nombró: Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra. Seguir leyendo: http://www.berenguela.com/56392-2/2019-09-14

De Pontedeume a Betanzos. 12 de septiembre de 2019

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Camino de Miño

En Pontedeume hubo “festa a cachón e cachón a porta” que es como Josefa definiría una fiesta “de la pera”  (Valga la expresión para estas fiesta de Pontedeume, la de Las Peras). Cuando me retiraba se quedaban las terrazas sin una silla libre y las pandillas subían hacia la verbena cargados con una bolsa del súper cada uno.  Botellón mayúsculo, me imagino. Sigue leyendo:http://www.berenguela.com/de-pontedeume-a-betanzos-12-de-septiembre-de-2019/2019-09-12