Dajla. 18 de enero de 2016

Dajla

Dajla

Es uno de los cinco campamentos de refugiados saharauis que hay en este rincón de Argelia. El Frente Polisario tiene un país organizado en el exilio. Con el nombre de cinco de sus ciudades y el de un héroe muerto (Rabuni) en la guerra, intenta reproducir la organización político administrativa que tendría en el Sahara si no lo hubiera ocupado Marruecos. Rabuni, Aiun, Bujador, Dajla, Smara y Auserd. Esos son sus nombres.   Cada campamento funciona como una autonomía de las nuestras, con su gobierno por campamento, sus provincias y sus ayuntamientos. La intención principal, me imagino, es estar preparados para el día que reconquisten su país. Moral no les falta.

Dajla

Dajla

DSC04330

Hoy estuve en Dajla, el nombre en árabe que corresponde a la ciudad que los españoles habían bautizado como Villacisneros. De la Dajla costera solo tiene el nombre, por supuesto, pero aunque parezca increíble uno acaba por encontrarle cierto encanto, a pesar de su pobreza y el destrozo que las lluvias de octubre le hicieron. Hoy casi hay mas haimas de lona que viviendas de adobe en pié.   Pues fue tanta la destrucción que por todas partes ves las ruinas y no es difícil encontrarte a hombres fabricando ladrillos de barro para rehacer su casa.

Fabricando ladrillos

Fabricando ladrillos

El fabricante de ladrillos

El fabricante de ladrillos

En Dajla el desierto se aproxima más a como nos lo imaginamos, como nos tienen acostumbrados las películas, la arena está por todas partes. Incluso en dunas que en su movimiento están obligando a desplazarse a muchos de sus habitantes, pues poco a poco les van enterrando sus viviendas.

A la puerta de la escuela.  Dajla

A la puerta de la escuela. Dajla

Fuera de clase. Darla

Fuera de clase. Darla

Hoy, de la mano de una de las ONG visité cinco escuelas, una de ellas se llamaba España y otra llevaba el nombre de una mujer española y lucía una placa en su fachada de la Diputación de Palencia. La presencia española aquí está por todas partes y procede de casi todas las provincias de España. Estos días he visto he visto el nombre de Burgos, Valencia, levante, Álava, País Vasco, Galicia, Andalucía, Cádiz, Huelva, Palencia, Jaén… hasta me crucé esta mañana con un camión de Cruzcampo, la cerveza sevillana. Pero, como beber cerveza lo tienen como pecado, del morro del camión le habían borrado casi todas las letras. Solo dejaron las de “camp” pero no era difícil el jeroglífico.

El camión de Cruzcampo

El camión de Cruzcampo

Los campamentos son como Nueva York, puedes vivir hablando castellano. Hoy mismo mientras fotografiaba una casa derruida que me pareció que había estado muy cuidada antes del derrumbe, con sus paredes blancas y sus arcadas amarillas, acudió una mujer dando voces desde lejos. Como había entrado en las dos habitaciones y había permanecido en su interior intentando una foto que diera la impresión que me había causado, pensé: La acabo de armar ahí viene la dueña, me la va a montar. Pero se alegró al saber que era español. Ella había vivido en Sevilla y hablaba castellano con un perfecto acento andaluz. Solo se le veían los ojos y me pareció que también se alegraban de verme. Y quieres volver? Le pregunté pensando en Paloma, la saharaui casada con un sevillano del Aljarafe secuestrada aquí por su familia.   Si, claro, me respondió. No tenía ni una arruga en el entorno de sus ojos negros. Esta era tu casa o la de tus padres? La mía. Estás casada? Si. Pero eres muy joven. 23 años tengo, me dijo. Pues déjame fotografiarte delante de tu casa. Vale. Y entonces, mientras disparaba, oí las voces que me llamaban desde la escuela para que volviera al coche.

La casa amarilla

La casa amarilla

La dueña de la casa amarilla

La dueña de la casa amarilla

Me metí en el primero porque uno de los hombres que nos había acompañado por las tres escuelas anteriores me abrió la puerta y me invitó a subirme. Me arrepentí al instante, pero pensé que no había nada que temer. Sin embargo, como los de mi coche me seguían buscando aproveché para bajarme e ir a su encuentro.  Tu, me dijo el que nos acompañaba y al que le asomaba un pantalón militar por debajo de la chilaba, siempre en este coche. No en otro. Y obedecí toda la mañana.

Escuela secundaria Diputación Palencia

Escuela secundaria Diputación Palencia

DSC04347

Interior de la escuela Diputación Palencia

Interior de la escuela Diputación Palencia

Acabamos sobre las doce y media de recorrer las escuelas, de revisar la traída de aguas que se les estaba instalando gracias al proyecto de una ONG española. Después visitamos los depósitos y a continuación nos fuimos por la periferia de Dajla más castigada por las dunas y en el recorrido les oí hablar de otros depósitos que había por la zona, que me pareció entender, que peligraban como las viviendas, por el avance de la arena.

Unicef en una escuela derrumbada

Unicef en una escuela derrumbada

Clases en una carpa de Unicef

Clases en una carpa de Unicef

No paramos y tuve que hacer casi todas las fotos de las dunas desde el coche. De las dunas, de las haimas y las casas destruidas, de las cabras, delgadas como galgos, y de sus cuadras de metal.

La invasión de la duna

La invasión de la duna

Pasada la una y media de la tarde llegamos a la conclusión que no teníamos donde comer. Algún desajuste en el programa y una cocinera que llevaba días ausente amenazaban con dejarnos en ayunas. Despachado el militar con sayón que nos acompañaba, éramos tres y anduvimos un buen rato buscando pan. Un buen rato y en pocos sitios, pues en toda Dajla solo hay una panadería que estaba cerrada y dos tiendas y en ninguna quedaba nada.

Dajla

Dajla

Dajla

Dajla

Si hay vida social en este campamento se hace en los encuentros en la calle pues no hay ni un lugar donde sentarse a tomar algo. Ni siquiera el té.   Ya me lo decía un saharaui el viernes pasado en Tinduf. A los argelinos, a pesar de su sequedad, les gusta vivir en la calle, estar sentados en las terrazas de los bares tomando el té. A nosotros no, nosotros preferimos tomarlo en casa y en familia.

Interior de una escuela

Interior de una escuela

El patio de una escuela

El patio de una escuela

Al final, en uno de los barracones de la base de Acnur comimos los tres mientras en un hornillo eléctrico hervía el agua para el te. Mi menú fueron naranja y media, tres galletas de chocolate y dos vasitos pequeños de Coca Cola además del té azucarado al que te invitan en todas partes. Después dormimos la siesta en unas colchonetas mientras llegaba la hora de partir, las tres y media.

A la salida de la escuela. Dajla

A la salida de la escuela. Dajla

supervisando la traída del agua

supervisando la traída del agua

Contando los dos coches de protección, el de delante y el de atrás, íbamos una caravana de nueve. A medio camino cuando el desierto había cambiado por tercera vez de color, y era blancuzco, pinchamos la rueda delantera de la derecha. Acabaron deteniéndose todos coches y mientras la cambiaban yo logré fotografiar los tipos de flores que ahora mismo hay en esta parte del desierto. Todo el mundo está sorprendido de la hierba que ha crecido a causa de las lluvias de octubre. A mi me cuesta verla. No es hierba, son plantas; pero no les digo nada. Están tan contentos.

A por el gas

A por el gas

Dajla

Dajla

Dajla

Dajla

agua para el té. Daj

agua para el té. Daj

Darla.

Darla.

 

Patio de una escuela

Patio de una escuela

Flores del desierto

Flores del desierto

Flores del desierto

Flores del desierto

El pinchazo

El pinchazo

Algunos compañeros esperándonos

Algunos compañeros esperándonos

El desierto a mitad de camino a Dajla.

El desierto a mitad de camino a Dajla.

Otro color del Sahara. Camino Dajla.

Otro color del Sahara. Camino Dajla.

Corral de cabras

Corral de cabras

Dajla

Dajla

La puerta de un aula. Dajla.

La puerta de un aula. Dajla.

Esperando. Dajla.

Esperando. Dajla.

DSC04375

 

 

La salida de clase. Dajla.

La salida de clase. Dajla.

Dajla.

Dajla.

Un hombre en una escuela. Dajla.

Un hombre en una escuela. Dajla.

Vigilando a la maestra. Dajla

Vigilando a la maestra. Dajla

exterio

exterio

Dajla

Dajla

Dajla

Dajla

2 pensamientos en “Dajla. 18 de enero de 2016

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s