DE PONFERRADA A VILLAFRANCA DEL BIERZO. TREINTA DE ABRIL DE 2015

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Me vine a Villafranca del Bierzo sin saber donde iba a dormir. Después de haber descansado tan bien en el Hotel Madrid, el más antiguo de Ponferrada, no me pareció importante tener la cama asegurada para esta noche. Claro que me equivoqué. Pero ayer acabé cansado y no tuve fuerzas para ponerme a buscar. Eso es mejor hacerlo con cierta capacidad sino me pasa como en Foncebedón, y acabo durmiendo en otra pocilga como la de Monte Irago.

Hotel Madrid

Hotel Madrid

El Hotel Madrid tiene todavía la misma decoración de cuando se abrió, allá por los años cuarenta. Esta bien. A mi no me desagrada ese aire retro, de hotel que quiso ser moderno y se quedó con cierto aire de cuarto de estar de clase media de aquella época.   A mi me recuerda a muchas casas del Santiago de los cincuenta/sesenta. Todavía te puedes imaginar en el comedor alguna cena baile organizada por una entidad social de Ponferrada a mediados de los años cincuenta-sesenta. Un Te-baile o la noche de Fin de Año. Deberían de renovarlo sin que perdiera ese aire.   Cambiar armarios y modernizar totalmente los cuartos de baño.

Dormí bien y la gente amabilísima. Por la noche estaba cerrado el comedor, donde al mediodía había comido  un espléndido menú del día, creo que por 12 euros, y el chico de recepción se prestó a entrar en la cocina y prepararme un bocata para la cena y darme de postre, el que le pedí, una mouse de frutas del bosque.

El comedor del hotel Madrid

El comedor del hotel Madrid

Salí, como siempre, alrededor de las seis y media de la mañana y me sorprendió que en el recibidor del hotel ya había como veinte o treinta personas. Le pregunté al recepcionista de noche qué pasaba. Nada, me respondió, dos días a la semana vienen a un curso de una empresa. A las seis y media de la mañana? Si, si, a esta hora. Me pareció una locura. Me imagino que después querrán aprovechar el día para mantener una jornada normal de trabajo.   En ese instante me pareció maravilloso mi trabajo de estos días, hacer el camino.

Museo de la Energía esta mañana. Ponferrada

Museo de la Energía esta mañana. Ponferrada

En Ponferrada el camino tienes que ir buscándolo. Cuando se lo dije a un hostelero de Camponaraya, donde desayuné, me dijo que estaba harto de decirlo, que eso tenemos que denunciarlo los peregrinos en internet. El responsable de eso, me parece que el presidente de la Asociación de Amigos del Camino, le dijo que el que se pierda es que es tonto. Cómo si los tontos no tuviéramos derecho a hacer el camino, pensé.

 

Indicaciones

Indicaciones

Se tarda en llegar al campo. La influencia de la ciudad alcanza hasta Columbrianos, que está a cinco kilómetros de Ponferrada. Después hasta Fuentes Nuevas se cruza un campo salpicado de casas y hay que esperar a pasar Camponaraya para volver a encontrarnos totalmente en la naturaleza durante los cuatro o cinco kilómetros antes de entrar en Cacabelos.   Da pena ver Cacabelos y como maltratan el patrimonio. Las casas típicas de la zona que vimos como se salvaron en El Acebo y en Riego de Ambrós, aquí están desapareciendo.

Cacabelos

Cacabelos

Cacabelos es un pueblo pequeño pero con mucha vida, por lo menos en las calles del centro.  Busqué una pastelería y me marearon un poco, nadie quería decirme exactamente a la que ir.   A la primera que le pregunté solo tenía que decirme, ve aquella plaza al final de esta calle? Pues al llegar gire a la izquierda y la segunda casa es una pastelería.   Pues me señaló la plaza, que estaba a menos de cien metros, se quedó callada por un momento y después añadió: Ay! Es que no sé cómo decirle. Mejor vaya hasta allí y por allí pregunte, que ya sabe el dicho: preguntando se llega a Roma. En la plaza, a una señora que acompañaba a un hombre que estaba comprando el cupón, le pregunté. Ahí la tiene, me dijo, señalándome con la mano la casa de enfrente. Pues es verdad, le contesté. Y le di las gracias. Y cuando iba a cruzar la calle, me pararon dos mujeres y un hombre. Y me preguntaron si hablaba español. Querían saber qué necesitaba y en qué podían ayudarme. Busco una pastelería, le dije, pero ya está ahí. No, no, me dijo el hombre con acento italiano. Y le interrumpí: es usted italiano? Si, si, me dijo sin darle importancia, y me señaló un bar, en la misma plaza, que era el lugar donde podía tomar los mejores dulces. Y allá me fui. Pero en el bar solo hacían un bizcocho y churros, así que le pregunté al dueño donde podía comprarme unos pasteles y me señaló dos panaderías que estaban en la calle de al lado. Aposté por una de ellas y fallé. Los lazos que me compré que deberían ser de hojaldre cristalino, por la forma de romperse, no por ser transparentes, resultaron ser una espesa masa. Así que decidí volver al bar y disfrutar de su bizcocho.

Me senté en la terraza y celebré a media mañana lo magnífica que puede ser la vida, con tan solo una coca cola y un trozo de bizcocho. La sorpresa estuvo en el precio: 1,60 euros. Una lata de Coca Cola y un trozo de bizcocho como dos paquetes de tabaco, no pueden ser tan baratos. Ya ve, me dijo el dueño del bar. Pues no creo que le den las cuentas. Si que dan, si que dan, me respondió con seguridad. Si estuviéramos en Vilagarcía o en O Salnés, juraría que era narcotraficante. Pero no le dije nada, no fuera a serlo.

La plaza de Cacabelos

La plaza de Cacabelos

Mi consumición

Mi consumición

Sentado al sol haciendo mis cálculos sobre la rentabilidad de aquel negocio me di cuenta que de las tres terrazas que estaban juntas ocupando la plaza, la del bar de los bizcochos era la única que tenía todas las mesas ocupadas. Bueno, pensé, le saca un 30% a cada consumición, por lo menos. Pues le dará. Que caja más ruin harán los otros que no tienen a nadie en la terraza. Y me quedé muy tranquilo.

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

El bizcocho estaba bien pero pensé que todavía podía aumentar un poco más mi consumo de azúcar y que nada más llegar a Villafranca me pasaría por la Plaza Mayor a visitar la pastelería que recordaba que estaba bajo unos soportales.  Y así hice.  Cuando llegué la dulcería no tenía mucha oferta solo me atrajeron unas empanadillas dulces que quedé en ira buscar para la cena, pues me parecieron muy grandes para tomármelas de aperitivo. Pues cuando llegué ya era la hora de la comida aunque antes debería buscar posada.

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

 

Pregunté en cuatro hoteles, en el Puerta del Perdón, el Hotel Plaza, el Hotel San Francisco y en un cuarto del que no recuerdo el nombre. Todos entre 40 y 50 euros y me pareció excesivo para un peregrino y en Villafranca. Así que llamé por teléfono a mi socorro en estos temas y me buscó por Booking uno de menos de treinta. Tienes este, La casa de Leo Bed&Breakfast, me dijo. Suena bien, no? Y me imaginé un tipo joven, con ganas de montar algo diferente en Villafranca, un lugar a donde escaparse de la gran ciudad acompañado de la nueva pareja. Y le dije, ese me vale, Leo Bed&breakfast.  suena bien.

Villafranca. Plaza Mayor

Villafranca. Plaza Mayor

Villafranca. Calle del Agua

Villafranca. Calle del Agua

 

Nada más entrar en Villafranca, por la Calle de la Gallina ( me encantó el nombre) me detuvo un hostal que me salió al paso: La Puerta del Perdón, que me pareció una casa de huéspedes de un pueblecito inglés. Había que subir unas escaleras, como quince peldaños, llamar al timbre y preguntar.   Me salió un hombre de cuarenta, delicado y pulcro y me dijo que estaba completo. Me habrá visto demasiado sudado, pensé. Y me aseguré: Y para comer tampoco hay sitio. Si, si, respondió rápido, para comer no hay ningún problema. Pues si tengo fuerzas después de la búsqueda de la cama vendré a comer. Pero no las tuve.

Villafranca

Villafranca

Villafranca

Villafranca

 

Así que después de la decepción de la Puerta del Perdón, del hostal, no de la puerta de la Iglesia de Santiago, que está cincuenta metros más arriba, y que es una iglesia románica imponente, de 1186, y de pasearme la ciudad buscando cama, cuando me anunciaron lo de Leo Bed&Breakfast, acepté enseguida.  Me sugería un hospedaje moderno y me lo imaginé de Ikea y y limpio.

La verdad, es que no puedo quejarme, estoy solo en un piso de cuatro habitaciones, escribiendo este suelto en la mesa de la cocina y voy a pagar tan solo 18 euros. Un lujazo para un peregrino. Pero os explico. No se quien es Leo, pero la mujer que me atendió, solo por su imagen y cómo me trató y dijo como se procedía en aquella casa, me dio material suficiente para imaginarme todo esto: El tal Leo debe de ser su hijo que cansado de buscar trabajo al acabar la licenciatura madrileña en empresariales, decidió montar una especie de albergue en los tres pisos que su madre tenía a las afueras de Villafranca del Bierzo. Buscó el nombre y se volvió a Madrid a buscar ideas. Mientras, su madre para ayudarle le fue amueblando las habitaciones de los tres pisos como si fuera para montar una pensión, pero intentando satisfacer las aspiración de su hijo que quería un hostel, como un albergue, pero mejor. El niño no volvió de Madrid y le dejó a la madre la idea del hostel que ella reconvirtió en una pensión con derecho a cocina. Sin armarios en las habitaciones, que así son los hostels, pensó ella.

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

 

Pues bien. No subí a comer al Hostal la Puerta del Perdón, a pesar de la buena pinta que tenía, porque otro sibarita que atiende el Hotel Plaza – el mejor del mundo, si le haces caso-  en vista de que se negó a darme cama por el precio que yo quería, le dije que, por lo menos, me recomendara un buen lugar para comer. Que solamente quería comida bien hecha. Entonces está fácil, me dijo.  Vete a El Padrino, me indicó.

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Después de ducharme en agua hirviendo, metí el ordenador y la ropa de agua en una bolsa, me la puse a la espalda y me fui en busca de El Padrino. Comí bien, muy bien. Solo fallé en el postre: cuajada con miel. No era casera. Hubiera preferido un yogurt de cualquier marca. Lo arreglaría echándole azúcar. Es una pena que en sitios donde la cocinera hace las cosas también fallen en los postres. Porque no dudo que si fallan en la cuajada harán lo mismo en las natillas y en el flan. Lo comprobaré por la noche si llego tarde a la pastelería de la plaza Mayor.

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

 

Villafranca es un precioso pueblo venido a menos y sin capacidad para restaurar tanto palacio como tiene. Estaría bien venirse para aquí una semana. Pero sin las limitaciones del presupuesto de peregrino. Por cierto, cuando venía de comer me encontré paseando por las calles a los dos escoceses que conocí el otro día subiendo los montes que nos llevaban a Astorga. Ya los había saludado antes, cuando me dirigía a El Padrino, entonces no les hablé del restaurante porque estaban ellos ya comiendo en una de las cafeterías de la Plaza Mayor. Pero ahora, durante el paseo, les dije que si cenaban fueran al Padrino.   Ya, me dijo el escocés de la barba blanca, fuimos en Astorga a donde nos dijiste, a La Peseta, pero era excesivamente cara. Me había olvidado que eran escoceses.

Entrando en Villafranca

Entrando en Villafranca

Calle del Agua. Villafranca

Calle del Agua. Villafranca

 

Hace un rato, mientras estaba escribiendo lo de hoy, consulté la agenda de mañana. Que susto! Mañana es cuando subimos a O Cebreiro. Yo creí que había una etapa intermedia. No hay descanso. Mañana tomaré de postre queso do Cebreiro con dulce de membrillo; me lo tengo prometido.

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

 

Ah! Ya os hablé de Camponaraya, por donde pasé esta mañana .  Pero quisiera ahora, antes de irme a la cama, contaros algo más del hostelero con que me encontré allí.  Por cierto, Camponaraya es un pueblo  de carretera sin pena ni gloria. Allí desayuné ,en el primer bar y el dueño, del que os hablé, se dedicaba además a reconstruir pallozas y casas en las montañas, hablaba en gallego de las aldeas del bierzo colindante con Galicia y además de impertinente resultó ser un farsante que me metió zumo de bote por natural. Y se lo dije. Me parece que este zumo no es muy natural, le advertí. Si, si que es, me juró. Pero no le creí. Me lo bebí porque estaba seco.   Hablamos un largo rato, todo el tiempo que vi necesario para reponerme, y en ese tiempo el tabernero retejador de pallozas me contó historias de peregrinos en las que fue volcando todos sus deseos y todas sus frustraciones.  Peregrinos y peregrinas golfas que hacían el amor en los servicios, en su despensa y hasta en el comedor que tenía detrás, en horas que no eran de comida.  sus historias me resultaron tan falsas como su zumo de naranja.  Por eso me marché de allí sin tiempo a recuperarme.

Cruzando Camponaraya, hacia la mitad del pueblo, una pareja de checos me abordó y fui con ellos hasta la última casa donde se quedaron porque resultó ser una bodega que anunciaba  en su puerta que se despachaba vino de la casa en vaso. Estaban sedientos. A partir de allí El Camino se hacía a un lado de la carretera, lo que en castilla llamaban un andadero, y por allí seguí solo  camino de Cacabelos. Y lo demás ya lo sabéis.

Los checos

Los checos

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Probablemente las mejores cerezas del mundo. solo les falta madurar.

Probablemente las mejores cerezas del mundo. solo les falta madurar.

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Camponaraya

Camino de Camponaraya

Camino de Camponaraya

Camino de Camponaraya

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

Camino de Cacabelos

Entrada en Cacabelos

Entrada en Cacabelos

Camino de Villafranca

Camino de Villafranca

Pieros

Pieros

Pieros

Pieros

Pasando por Pieros

Pasando por Pieros

Villafranca

Villafranca

Villafranca

Villafranca

Villafranca

Villafranca

Villafranca

Villafranca

Villafranca

Villafranca

Camino de Fuentes Nuevas

Camino de Fuentes Nuevas

 

 

 

2 pensamientos en “DE PONFERRADA A VILLAFRANCA DEL BIERZO. TREINTA DE ABRIL DE 2015

  1. Preciosa la foto del museo de la industria! La casa verde con el coche y la roulotte parece una casa de Fargo, por ejemplo. La señora con la madera.. ya no! Te faltó una foto del hostel donde dormiste… Aun me río de la cama “en alto” Me casé con un enano pa jartarme de reír, le puse la cama en alto, le puse la cama en alto pa jartarme de reír, ole ahí, ese tío que va ahí .. (Ramalazo andaluz)

  2. increible …decir de camponaraya q es un pueblo sin pena ni gloria ..me ha molestasdo ..casas solariegas
    dos hospitales en la edad media de ayuda a peregrinos…actualamente creciendo su poblacion …no es una bodega …es una cooperativa la prmera del bierzo

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