Veintiocho de enero. A por el pan

DSC_1972

 

Hoy he ido a comprar el pan.  Decidí desayunar en casa porque fuera no hay nada que me convenga, ni siquiera que me guste.  Así que en mi paseo matinal planifiqué llegar en algún momento hasta la panaderia que esta el final de la avenida donde vivimos.  Me parece que ya os conté como era nuestra calle.  Es la principal, es la carretera que viene de Luanda que se amplía y transforma en bulevar al llegar a la ciudad, pasa por delante del Palacio del Gobierno, donde se abre una plaza, y  un poco más allá, como unos trescientos  metros ,ya al final de las casas, se bifurca en dos carreteras que no se a donde van, me imagino que a deshilacharse por el campo para poner en comunicación a esos millares de casas que se esparcen por los alrededores.  La panadería es la última casa de la derecha, por si venís algún día y se os antoja comprar pan.

DSC_1996

El primer día desayunamos en el que dicen que es el mejor restaurante de la ciudad, el Red Café.  Ya os conté que lo califican como el mejor porque es el que resulta más fácil que tengan lo que dicen que tienen.  Lo elegimos después de intentarlo en la cafetería nueva que acaba de abrir el del supermercado justamente en la planta de encima.  Pero allí no había pan.  Había ido una camarera a buscarlo.  Y el cooperante no quiso esperar.  Pueden ser dos horas, me dijo.  Así que nos fuimos al Red donde ya habíamos comido el día anterior.  La experiencia del desayuno en el mejor lugar me ha empujado a desayunar en casa.  Y solo me tomo pan tostado con aceite y una Coca Light o Zero.  Bebida que no hay a la venta nada más que un super nuevo que acaban de abrir a la entrada de Kuito, un poco antes del Mercado de Chisindo, que es como los mercadillos que hay por ahí.  Prometo ir, aunque me da un poco de palo ir solo con una cámara al cuello.

DSC_1995

Pues esta mañana me fui a comprar el pan.  La panadería, que  ya os dije que está al final de la avenida, es una casa de planta baja que tiene en la puerta a dos señoras vendiendo fruta expuesta en una bañera.  Pero justo antes está la entrada de camiones. Y por ella entré porque había mucho movimiento y me pareció mas atractiva.

DSC_1963

Allí,  bajo el tejadillo del porche que rodea la casa hay, ante una puerta que da al despacho de pan, dos vendedoras de latas de conservas, yo vi de sardinas y de leche condensada, que las muestran apiladas como haciendo torres.  Detrás de estas mujeres, en el porche que corre por detrás de la casa y empalma con un alpendre, de lona y mas alto, donde se amasa el pan y se cuece en un horno, están una media docena de mujeres frente a unos montones muy grandes de bollos como la palma de una mano y no muy cocidos. Las mujeres están haciendo partidas que se llevarán para vender por los andurriales (otra vuelta al pasado lingüístico).  Y alrededor de estas mujeres están un montón de chicos langreando un bollo de los muchos que hay amontonados sobre aquellos plásticos.

DSC_1956

Cuando llegué, una mujer intentaba abrazada a un chico alejarlo por la fuerza de las montañas de pan.  Creí que estaban de broma pero luego vi que no se reían, pero tampoco iban mas allá. Les dejé hacer y cuando vi que la cosa se calmaba, con prudencia me exhibí como fotógrafo.  Me eché la cámara a la cara y enfoqué a los bollos de pan.  La mujer de la pelea al verme se estiró y empezó a pasarse las manos por la ropa como para plancharla.  Esfuerzo inútil le hice un plano americano, que es como esas de carnet cuando te las hacen grandes.

DSC_1934

En el paseo de la mañana me dediqué a recoger algunas de las casas que me quedaban en el camino las hay con mas posibilidades y mas arregladas, las hay mejores y peores, según la calle por la que vayas.  Pero las que fotografié hoy tienen en común que son casas y son casi todas casas independientes.  Y las que no lo son están dedicadas a negocios.  Las cuelgo para que vayáis completando la idea de Kuito.  Aunque algún día, hacia el final del viaje intentaré daros una visión global de la ciudad.  Para entonces, a lo mejor, ya me aventuré a viajar a las afueras.

DSC_1886

Por la tarde trabajé.  Fui a la Cruz Roja local a realizar un reportaje para la página web de la ONG Rescate Internacional, que me pidieron que les echara una mano.  Con esa razón creo que tengo dos viajes para la semana que viene a dos pueblos en los que pasaremos unos días y en donde vamos a estar incomunicados porque desde allí es imposible entrar en internet.  Ni con un pincho.

DSC_1979

DSC_1937

DSC_1944

DSC_1947

DSC_1955

DSC_1967

DSC_2000

DSC_1923

DSC_1909DSC_1913DSC_1899

3 pensamientos en “Veintiocho de enero. A por el pan

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s